El eco de tus pasos en la noche

   Anoche soñé contigo. No te podía ver, pero sabía que estabas cerca, un poco más allá del eco de tus pasos. El sonido era cada vez más fuerte, pero al llegar al lugar de donde parecía provenir, ya repicaban tus tacos en una calle aledaña.
   Cansado, me detenía bajo faroles y toldos. Entonces escuchaba tu voz llamándome, tu risa seductora, y volvían a sonar tus pasos a la vuelta de la esquina. Luego de otra. Y otra...
   Caminé tanto, que cuando desperté me dolían los pies.