Historia alternativa


   Siglo treinta y dos y todavía hay gente como la abuela, que le prende velas a los santos. Tenía que haber una manera de acabar con tanta superchería, y me propuse encontrarla. 
  Identifiqué un tiempo en el pasado en que con un simple cambio se evitaría la aparición de las llamadas religiones abrahámicas: el retorno de los judíos a Jerusalén luego del exilio babilónico.
   Una noche me escabullí al laboratorio de la universidad, configuré la máquina del tiempo y me transporté a la corte de Ciro el Grande. Me hice pasar por un ministro e incité al rey de reyes en contra de los judíos. Con eso, según mis cálculos, cuando el Imperio Romano invadiera el Levante, sus habitantes serían paganos.
   El plan funcionó, en parte. Ahora la abuela se arrodilla ante las estatuas de Marduk y Astarté.



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