Sobre la superchería de las palabras

   La concepción mágica del mundo da por hecho que las palabras tienen el poder de actuar sobre la realidad que describen. Abracadabra, hocus pocus, fiat lux.
  Hay palabras que, de ser pronunciadas, cambian el resultado de un evento anhelado. Otras que, si no se pronuncian, profanan los ritos. Usted misma, señora, prefiere no hablar de sus planes con nadie, para que no se le dañen.
   La palabra ojalá, sólo a veces, nos hace cumplir un deseo. 
   Hay palabras, que no voy a mencionar, que traen mala suerte. 

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