La lucha del hombre contra la ignorancia es un tenaz levantar de velos.
Si tuviéramos que comenzar de nuevo a descubrir el mundo, encontraríamos las mismas verdades, porque si alguien resbala y cae, el golpe será inevitable acá en la tierra como en el cielo.
A la verdad no le importa que le tengamos miedo a la muerte, o a la globalización. La verdad es dura, pero no se impone. Espera.
Se puede imaginar que cualquier cosa es verdad. Pero la verdad no accede a nuestros deseos, excepto al deseo de descubrir la verdad.
La verdad siempre se sabe al final.